Para ir a Barcelona en tren se puede llevar la bicicleta sin problema, bajar en Paseo de Gracia o en Estacion del Norte y desde ahi iniciar los paseos

Barcelona en Bicicleta

Fuente: el periodico

BEATRIZ PÉREZ / BARCELONA

Lunes, 8 de agosto del 2016

El mar, el buen clima y el hedonismo que caracteriza a todas las ciudades que viven de cara al Mediterráneo convierten a Barcelona en una urbe ideal para recorrerla en bici. Dentro de la propia ciudad existen diversos carriles y rutas acondicionados para los amantes del pedal, ya sea para desplazarse por ella o bien para hacer deporte en su tiempo libre. Las alternativas no se reducen a Barcelona ciudad, sino que en toda la provincia existen diversas rutas acondicionadas para poder circular en bicicleta.

Entre todas ellas, destaca la Ronda Verda, un circuito señalizado de caminos y carriles bici que atraviesa los grandes sistemas naturales de la comarca del Barcelonès y que cuenta con una longitud aproximada de 72 kilómetros. Consta de seis tramos diferenciados: Llobregat, Montjuïc, el parque de Collserola, el parque fluvial del Besòs, el de la Serralada de Marina y el Front Marítim. EL PERIÓDICO recorre algunas de las rutas más transitadas por ciclistas y familias que deciden pasar el día a golpe de pedal.

LA MONTAÑA DE MONTJUÏC

Dentro del itinerario de la Ronda Verda, la montaña de Montjuïc cuenta con museos, instalaciones deportivas y edificios como el castillo, el Palau de Sant Jordi, el Estadi Olímpic, el Poble Espanyol y los jardines de Miramar, de Costa Llobera, Joan Brossa o el Botánico. Una amplia oferta que el ciclista se encontrará en este trayecto. Se trata de un recorrido de dificultad media-alta, pues gran parte se desarrolla por zonas de pendientes, que ofrece espléndidas vistas del litoral de Barcelona. Desde la plaza de Espanya, la subida a Montjuïc más suave es la de la avenida del Estadi, pero también se puede ascender por la calle de Lleida y el paseo de Santa Madrona.

EL LITORAL DE BARCELONA HASTA BADALONA

Se trata de una ruta, que también forma parte de la Ronda Verda y de aproximadamente 10 kilómetros, que discurre por todo el frente marítimo de la ciudad. El ciclista verá muy de cerca el monumento a Colón, el Moll de la Fusta, la Barceloneta, el Fòrum o la desembocadura del río Besòs. Se trata de un recorrido de baja dificultad (es totalmente plano), por el que también circulan otros vehículos, como segways. Alterna carriles bici con tramos compartidos con los peatones y, eso sí, según a qué horas, está totalmente repleto de turistas. La zona comprendida entre la central térmica del Besós y Badalona no dispone de señalización.

DE MONTCADA A LA DESEMBOCADURA DEL BESÒS

Desde el municipio de Montcada parte el trayecto de 13 kilómetros de carril bici que recorre el parque fluvial del Besòs, pasando por Santa Coloma de Gramenet y Sant Adrià de Besòs. El ciclista atravesará el parque de las Aigües (desde el que se puede ver un tramo del Rec Comtal, un canal que antiguamente abastecía de agua a Barcelona) y el de Can Zam (en Santa Coloma de Gramenet), así como el puente del ferrocarril en Sant Adrià. Al final del tramo, un paseo marítimo separa el parque de la playa, donde se da por acabado el recorrido, aunque se puede optar por continuar la ruta, girando a la izquierda, hacia Badalona, o a la derecha, con destino al Fòrum.

LA CARRETERA DE LAS AIGÜES

Situado en la falda del Parque Natural de Collserola, la carretera de las Aigües se inicia en el Pla del Maduixers, en Barcelona (adonde se accede desde la avenida del Tibidabo) y acaba en la plaza de Mireia, en Esplugues de Llobregat. Es un camino llano, de baja dificultad, pese a que tiene un par de subidas fuertes. En sus cerca de 9 kilómetros ofrece algunas de las mejores panorámicas de Barcelona y del mar Mediterráneo. Se trata de un camino de arena, apto para todas las bicis y niveles y que permite al visitante acercarse a edificios emblemáticos como el templo del Sagrat Cor, la torre de Collserola y el observatorio Fabra.

LAS ‘COSTES’ DEL GARRAF

Desde Sitges, en dirección Barcelona, la carretera de las ‘costes’ del Garraf (o C-31) discurre junto al mar a lo largo de 11 kilómetros caracterizados por sus sinuosas curvas y sus vertiginosos acantilados, entre parajes de tremenda belleza. Dado que es un paso habitual de ciclistas y de vehículos de motor que evitan así pagar peajes en la autopista C-32, en esta carretera se han tomado diferentes medidas de seguridad para facilitar esa convivencia, como muros de protección, tramos de velocidad muy limitada, carteles de aviso de separación de 1,5 metros y prohibición de adelantar en todo el trayecto. El recorrido acaba en el barrio de Les Botigues de Sitges, en el límite con el municipio de Castelldefels.

DE BARCELONA A LOS JARDINES DE CAN BORNI

Con motivo de la Exposición Internacional de 1929, se construyeron en Collserola los viveros de Can Borni, un jardín de aclimatación para acoger plantas de todo el mundo. Tomando como punto de partida la plaza de Artós, el ciclista debe continuar por la calle de Major de Sarrià y ascender por la avenida del Tibidabo hasta la carretera de las Aigües. En ese punto, debe girar a la izquierda por la carretera de Vallvidrera y después por el camino de Can Borni, de arena, y en el que está indicado el acceso a los jardines. En ellos, el ciclista encontrará estanques de colores, fuentes y espacios para descansar. Esta ruta, de unos 8 kilómetros, destaca por las preciosas vistas de Barcelona.

PARQUE DE LA ‘SERRALADA’ DE MARINA

La Ronda Verda recorre también parte del parque de la ‘serralada’ de Marina, un espacio natural que incluye los municipios de Tiana, Badalona, Santa Coloma de Gramenet, Montcada i Reixac y Sant Fost de Campsentelles. Esta ruta de 8,4 kilómetros transita por caminos y pistas forestales de la cordillea de la Marina, así como parte de los núcleos urbanos de Badalona y Santa Coloma de Gramenet, con una dificultad media-alta. Poblados ibéricos, ermitas, monasterios y fuentes son algunos de los elementos que el visitante se encontrará a su paso. Esta ruta transcurre por la GR-92 en Catalunya, el sendero que discurre a lo largo del litoral mediterráneo, desde la frontera con Francia hasta Tarifa.

EL DELTA DEL LLOBREGAT DESDE SANT BOI

El delta del Llobregat es un espacio natural en el que conviven fauna, flora, huertos y masías con el tránsito constante de aviones que aterrizan en el aeropuerto de El Prat. Se puede llegar fácilmente desde la parada de Ferrocarrils de Sant Boi de Llobregat y, desde allí, seguir las indicaciones del centro de información del delta. Sauces, chopos, fresnos, álamos e higueras son algunos de los árboles que el ciclista encontrará a lo largo de su ruta. En su camino hasta la la parte final del río Llobregat se topará con lagunas, humedales, pinares litorales sobre dunas y playas vírgenes, casi únicas en Catalunya. Es una ruta de unos 10 kilómetros aproximadamente.

EL PANTANO DE VALLVIDRERA

En el corazón de la montaña de Collserola se encuentra el pantano de Vallvidrera (punto de referencia del parque homónimo), que se inauguró en 1864 para que el municipio de Sarrià, entonces independiente de Barcelona, tuviera agua potable. En bici se puede iniciar la ruta en Sant Just Desvern, a unos 8 kilómetros del pantano. El recorrido cuenta con diferentes indicadores para que el ciclista circule sin perderse. Se trata de una ruta que transcurre entre bonitos paisajes y, sobre todo, entre frondosa vegetación. Pero además a lo largo del recorrido el visitante encontrará fuentes, árboles centenarios y edificios como la ermita romántica de Santa María de Vallvidrera.